16 octubre 2007

La caída del guindo

La caída del guindo Vaya, me desconecto un par de días y casi se me pasa el nacimiento de la primera novela de Persio.

Habría sido imperdonable.

Menos mal que gracias a que estaba blogopaseando por los pagos de este lado de la galaxia vi el enlace a la presentación oficial.

En ella el propio Persio nos comenta así su novela:

'Ciento noventa y ocho páginas, ágiles y desenfadadas, en las que predomina el tonillo que ya me vais conociendo. Una road-movie pero en libro, expresionista, cómico, muy dialogado, donde se cuenta la historia de dos pardillos que sufren un contratiempo y se infiltran, involuntariamente, en una célula islamista…'


Para ir abriendo boca, aquí tenéis el primer capítulo y para todos los que nos sigue apasionando el tacto del papel, por un ajustado precio --12,29 euros, gastos de envío incluídos-- Persio te lo hace llegar.

Para los detalles exactos sobre el envío, los interesados podemos escribirle a epistulae@elsatiricon.com

10 comentarios:

Ignacio dijo...

Sales en un post mio.
De protagonista.

Butzer dijo...

Eso está bien, promocionando a los compi-bloggers...

Hartos de ZPorky dijo...

Algunos ya lo hemos pedido.

Asperilla dijo...

MEMORIA HISTORICA:

El 18-07-36 parte del Ejército se reveló contra la República.
Un pueblito quedó en “Zona Roja”.
Pocos días después, algunas personas de izquierdas (anarquistas, comunistas, socialistas) se cargaron al cura, que no tenía más delito que el de ser un “pobre cura de pueblo”. A dos o tres “riquillos” los fusilaron porque eran de derechas. A otro infeliz (ni se sabe de qué lado era) le pegaron un tiro, porque una vez sus cabras entraron en el huerto de uno de ellos, etc.
Meses después, llegaron los nacionales. Fusilaron a unos por ser “rojos”. A otro le pegaron un tiro, porque una vez robó un saco de aceitunas a uno de los que estaban ganando la guerra, etc.
Ambos bandos hicieron barbaridades y ejecutaron venganzas.
No se sabe qué fue de los huesos de unos y de otros.
En la "postguerra" unos pasaban hambre y otros sufrían carencias (algunos tenía algo de dinero, pero no conseguían pan; otros no tenían dinero para comprar unas alpargatas de esparto, pero no les faltaba el pan por tener una tierrilla plantada de trigo).
La mayor parte de los jóvenes se fueron del pueblo a estudiar (los riquillos) o trabajar (los pobres).
Volvían al pueblo, no sólo por Navidad, sino en Semana Santa, en las Fiestas y en el verano.
Los riquillos hicieron alguna carrera y los pobres, trabajando como esclavos, se consiguieron un futuro (unos se hicieron pequeños constructores, otros montaron una pequeña empresa de aluminio, o se hicieron funcionarios, etc.).
En resumen, pasados los años, los hijos y nietos de aquellos “rojos” y “nacionales”, olvidados de pasados rencores, se mezclaron y se casaron entre sí.
Hoy nos encontramos con que el nieto de un “rojo” es un “facha” o el nieto de un “nacional” es un “comunista perdido”.
¿Volverán a resurgir odios antiguos, cuando cada uno quiera buscar los restos de sus desaparecidos en los dos “bandos”?
¿Odiará la nuera al suegro o la suegra al consuegro?
¿No nos habíamos perdonado mutuamente hace 30 años?

Maya dijo...

Pues ya tenemos un libro más para leer, sí señor...

Claudedeu dijo...

¡A por el Premio Planeta! No, mejor ese no, que ha perdido un poco de prestigio con lo de Boris...

gutiforever dijo...

Al final voy a hacer el pedido,y mirad que he estado dudando entre Persio o comprame el de Boris Izaguirre,ese bujarra que comparaba ala Pp con Batasuna,y además estos eran más democráticos.
Ay.

Vestrum dijo...

Asperilla ha descrito muy bien y en muy pocas palabras lo que pasó.
El resultado de la guerra, al menos a lo que a muertos se refiere, fue de 1 a 1, ahora Zapatero pretende que el resultado quede 2 a 1, con lo cual está poniendo las bases para que alguien busque el 2 a 2.
Como Zapatero gane las próximas elecciones, que Dios nos coja confesados.

Persio dijo...

¡Gracias por la reseña, Cerrajero! Se agradece esa solidaridad dentro de la trinchera de la resistencia.

Claudedeu, Gutiforever, no intentéis liarme con Boris... ;)

Anónimo dijo...

me ha gustado bastante el adelanto del primer capitulo. Agil, con toques de humor... De veras que el libro promete. Enhorabuena al autor.